Maine Coon: orígenes de la raza

Introducción
La raza Maine Coon, y junto con ella la variedad de Maine Coon Polydáctylos, se ha convertido en una de las más populares en todos los sentidos. Su presencia y su carácter sean seguramente las motivos de que tenga tantos amantes y admiradores.
La raza Maine coon es una raza nativa original de Estados Unidos, concretamente del estado de Maine, en Nueva Inglaterra, por lo que sus características físicas principales se deben a la adaptación al clima riguroso de ese estado y a su entorno salvaje.
Se cree que el frío y las grandes distancias entre asentamientos humanos propició el aislamiento de estos gatos nativos, desarrollándose así una raza con características propias y sujeta a la evolución darwiniana.
Lo que ya no es tan conocido es cómo llegó el Maine Coon, o sus ancestros, hasta su zona de desarrollo. Existen algunas teorías, pero son sólo eso, teorías no basadas en hechos ni demostrables. Comentamos aquí dichas teorías, aún a sabiendas que el verdadero origen del Maine Coon sigue siendo desconocido.


Teoría del hibridismo con especies salvajes
Una de las más conocidas y menos probable, es que el Maine Coon proviene del cruce entre gatos domésticos y mapaches o gatos domésticos y lince americano (bobcat). Esta teoría ha llegado a influir incluso en el nombre de la raza: se supone que coon es la abreviación de racoon, mapache en inglés.
En ambos casos, la probabilidad genética de que estos cruces fueran viables es prácticamente cero, de ahí que, a pesar de su popularidad, la teoría es claramente improbable, a pesar de alguna características físicas que se aducen, como la cola en forma de plumero (mapache) o los pinceles en las orejas (lince).

Teoría de los gatos de los barcos
Esta es la más sólida de las teorías que vamos a exponer. Según ésta, los ancestros serían gatos de pelo largo que vivían en los barcos que cruzaban el Atlántico, entre Inglaterra y Francia y Nueva Inglaterra (USA) y que se utilizaban como control de plagas (ratas).
Muchos capitanes de barcos y también miembros de la tripulación cuidaban de estos gatos, se llegaban a encariñar con ellos y llegaban a convertirse en sus mascotas. El entorno cerrado de los barcos potenciaba el apareamiento entre ellos, lo que producía características y patrones de color comunes.

Muchos de los capitanes y marinos de estos barcos acabaron estableciéndose en la costa de Nueva Inglaterra, de gran tradición marinera, y con ellos desembarcaron sus gatos.
Uno de los supuestos capitanes que se retiró a dicha costa es conocido como el Capitán Charles Coon. Supuestamente sus gatos de pelo largo eran parientes de angoras turcos, y se retiraron con él, bajando a tierra y propiciándose el cruce con gatos domésticos de la zona. En las camadas que se empezaron a ver algunos de los gatitos eran de pelo largo, y la gente los empezó a conocer por “los gatos de Coon” (Coon’s cats), por su parecido con los de este capitán.
No hay ninguna seguridad de que esto haya sucedido así, pero la probabilidad de que la raza Maine Coon proceda de gatos de pelo largo, parientes cercanos o lejanos a los angora turco, que viajaban en barcos es bastante consistente.

Los gatos de los Vikingos
Esta teoría es una variación de la anterior. Se mantiene la idea de descendientes de gatos europeos que viajaban en barcos pero el foco se centra ahora en que podrían ser descendientes de gatos bosques de Noruega que viajaban en barcos vikingos.
Se sabe que los exploradores nórdicos pisaron la costa estadounidense mucho antes que otros pueblos europeos, así que si fuera cierto, la raza Maine Coon como raza nativa tendría un origen aún más antiguo al supuesto.
A pesar del encanto de la teoría, siguen sin existir pruebas reales.

Los gatos de María Antonieta
Es la teoría más interesante de todas, entre épica y dramática.
Según esta historia, los gatos de raza persa y angora turco eran comunes en las casas, como mascota, en tiempos previos a la revolución francesa; incluso eran un problema por su gran capacidad reproductiva. Se dice que incluso el rey Luis XVI los había usado como blanco en ejercicios de caza, con sus amigos, como diversión.

El cuento explica que el capitán naval de María Antonieta planeó el rescate de la familia, para lo cual tenía preparado un barco cargado de muebles, ropa y otros enseres reales y, entre ellos, los gatos angora turco de la reina. Cuando todos los intentos de rescato fueron fallidos y la familia real acabó en la guillotina, Samuel Clough, el capitán, zarpó sin demora hacia la costa de Nueva Inglaterra, exactamente hacía la población de Wiscasset, donde lo esperaba su esposa con una casa preparada para acoger a sus huéspedes reales.
La casa existe, durante un tiempo fue museo, y se la conoce como La casa de María Antonieta, pero hoy en día es propiedad privada y no puede visitarse.
Y de esta forma se supone que los gatos de la reina llegaron a Nueva Inglaterra y empezaron a reproducirse y mezclarse con los gatos de la zona.
Aunque la existencia de la casa esté probada, no lo está la presencia de gatos en el barco del capitán Clough, ni tan siquiera se sabe que realmente la reina guillotinada poseyera gatos angora turco, así que es una teoría basada en especulaciones.

Orígenes de su participación en exposiciones
La principal fuente de documentación sobre el origen de la participación de Maine Coons en exposiciones felinas es Mrs. E.R. Pearce. Ella era propietaria de un Maine Coon, bicolor (negro y blanco) llamado Captain Jinks of the Horse-Marines.
Mrs. Pierce documentó como, en el año 1878, doce Maine Coons se presentaron a competición en una exposición felina en Boston, aunque no fue hasta 1985 que se puede documentar un Maine Coon ganador; el gato se llamaba Cosey, un brown tabby, y su propietaria fue E.N. Barker. Cosey quedó mejor gato en un show realizado en Nueva York, en el Madison Square Garden.
Los Maine Coon continuaron apareciendo en exposiciones felinas en Boston, New York, Chicago…hasta 1900 aproximadamente, época en la que la raza persa, vista como más exótica, empieza a ganar protagonismo y desbancar a la raza Maine Coon. Tal fue el impacto de la raza persa en USA y la caída de los Maine Coons, que en 1959 CFA llegó a declarar la raza como extinta. Por supuesto no era esa la realidad.
Durante aproximadamente unos 60 años los Maine Coon se críaron casi en la intimidad; algunos pocos criadores se esforzaron en mantener intacta la raza y continuaron guardando registros de sus gatos y sus camadas. La más conocida de estos es Mrs. Ethelyn Whittemore, de Augusta en Maine y se la considera una de las principales responsables de que la raza de Maine Coon pudiera continuar; la mayoría de los Maine Coon de hoy tienen algún Whittemore en sus ancestros.


En 1953 se funda el Central Maine Coon Cat Club y en 1956 se redacta y aplica el primer standar de puntos para la raza. Oficialmente, el Maine Coon había regresado.
En diez años el club organizó once exposiciones y diversos Maine Coon (entre ellos los Whittemore) consiguieron su campeonato estatal. Ello no evitó que en 1963 el club se disolviera.
En 1968, seis criadores fundaron la Maine Coon Breedeers and Fanciers Association (MCBFA), con el objetivo de proteger y promover la raza y conseguir que fuera reconocida como tal por todas las asociaciones felinas. Poco a poco van consiguiendo dicho objetivo; los primeros American Grand Champion datan de 1971, como los conocidos Sir Driftwood of Pupuli, Mieous Danariscotta, Mor-Ace’s Satan, Dauphin de France of Tati-Tan and Andy Katt of Heidi-Ho. Ancestros de las lineas actuales, siendo los más conocidos los de la gatería Heidi-Ho.

Dauphin de France of Tati-tan


La última asociación en reconocer la raza fue CFA, en 1976. A partir de entonces el Maine Coon no ha hecho más que extenderse y ganar popularidad.

Fuentes consultadas:
http://www.mcbfa.org/articles.html
Maine Coon Cat Club
unm.edu
pets4homes.co.uk
pawpeds

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